Abortos disfrazados de hernias de hiato. Se aprobó en Cámara de Diputados la interrupción voluntaria del embarazo.

Actualidad 11 de diciembre de 2020 Por María del Carmen Sáenz
Apagadas las luces del Congreso y vacías las bancas de diputados lo que queda en la realidad son las miles de mujeres que buscan interrumpir su embarazo por distintos motivos y no solo por una violación. Mientras el Estado no esté presente la clandestinidad seguirá lucrando con la salud y la vida de cada mujer que no ve otra salida.
votación
Votación en la Cámara de Diputados del Congreso de la Nación Argentina

Finalmente  a las 07:23 am,  con 131 afirmativos, 117 negativos y 6 abstenciones, fue aprobado el proyecto de ley de regulación del acceso a la interrupción voluntaria del embarazo en la Cámara de Diputados del Congreso de la Nación Argentina.

Fueron cerca de 20 horas de debate en los cuales los diputados de los diferentes partidos políticos pudieron exponer sus distintos posicionamientos.  Así se pudo escuchar, por ejemplo, a la diputada Alma Sapag, del Movimiento Popular Neuquino (Neuquén) quien expresó que el aborto no era la solución y que se debía trabajar en políticas públicas para llegar antes (de la decisión de abortar). Por otra parte, el diputado Alberto Emilio Asseff, del bloque del PRO (Buenos Aires) demostraba preocupación por la procedencia de los fondos para realizar las interrupciones. Según el diputado el concepto de “gratuidad” no es tal porque en definitiva lo pagan todos los contribuyentes, y por tal motivo se mostraba en contra del aborto como medio anticonceptivo. Otra expositora fue la diputada Flavia Morales, del Frente de la Concordia Misionero (Misiones)que dijo que la penalización del aborto no pudo frenar que éstos se siguieran realizando y por tal motivo consideraba fundamental el acompañamiento del Estado en estos momentos. En otra banca, el diputado José Luis Riccardo, del bloque de la UCR (San Luis) expuso que la ESI (Educación Sexual Integral) no pudo ser tratada en las escuelas religiosas y que su lugar en la banca del Congreso busca representar a las nuevas generaciones y no a dar un voto solo para complacer a familiares, amigos o vecinos que no piensan en la mujer que toma la dolorosa decisión de interrumpir el embarazo. A su turno el diputado Carlos Aníbal Cisneros, del Frente de Todos (Tucumán) dijo “No habrá cataratas de abortos ni filas para abortar”, al tiempo que levantaba el libro “Somos Belén”. Por su parte la diputada Jimena Latorre, de la UCR (Mendoza) expresó que las banderas no son de nadie sino de todos y que el aborto sería legal y seguro o sería un aborto en clandestinidad y con connivencia del Estado. El diputado Hernán Pérez Araujo, del Frente Para Todos (La Pampa) sentenció “La maternidad será deseada o no será” y pidió que la educación sexual integral sea dirigida a los varones porque muchas veces son ellos lo que no quieren que las mujeres usen los métodos anticonceptivos. “La paternidad en la Argentina es… cuando se me da la gana” fue una de las frases más fuertes de Pérez Araujo acompañada de la certeza de que jamás podría ponerle el cuerpo (literalmente) a un hecho (concepción y aborto) en el cual, él como hombre, es incapaz de dimensionar.

Las exposiciones se podían dividir en argumentaciones constructivas que buscaban la pronta solución al aborto en clandestinidad y las argumentaciones retóricas que solo exponían ideales imaginarios como lo hizo el diputado Federico Angelini, del bloque del PRO (Santa Fe) quien expresó que nunca olvidaría el día que escuchó los latidos del corazón de sus hijos y por eso estaba en contra del aborto. También se escucharon conceptos éticos, bioéticos, constitucionalistas, filosóficos, biológicos y hasta religiosos que defendían las dos vidas.

Uno de los puntos que se pidió analizar fue el de “objeción de conciencia” por parte de los profesionales de la salud para evitar que la persona gestante no encuentre quién la atienda. También se pidió aclarar el tiempo que inicialmente era de hasta 14 semanas y extenderlo hasta la semana 22 o 24.

Aunque el aborto legal está amparado desde 2012 por el fallo F.A.L. de la Corte Suprema y en él se explica que las mujeres violadas pueden interrumpir un embarazo sin autorización judicial previa ni temor a sufrir una posterior sanción penal eximiendo de castigo al médico que practique la intervención; lo que trata la actual regulación de la interrupción voluntaria del embarazo es el derecho de la persona gestante a detener el embarazo por razones distintas a una violación.

Las razones por las cuales una gestante puede solicitar la interrupción del embarazo están apoyadas por la búsqueda de la salud integral. Esta salud integral fue definida por la OMS no solo como la ausencia de enfermedades sino como el estado de bienestar físico, emocional y social de un individuo.

El grupo de mujeres de la denominada marea verde (pañuelos verdes) siempre tuvo la misma mirada: “No es aborto sí o aborto no. Es aborto legal o aborto clandestino”. Miles de mujeres practican el aborto de forma ilegal alimentando un negocio que tiene apoyo judicial, policial y médico, pero en clandestinidad. Ahí donde el Estado no está presente, la criminalidad toma terreno. La presencia del Estado permitirá tener datos estadísticos reales y no las denominadas “intervenciones quirúrgicas por hernia de hiato” que fue uno de los alegatos de la diputada Hilda Clelia Aguirre, del Frente de Todos (Rioja) quien alertó sobre la falta de denuncias y registros de abortos clandestinos ni datos estadísticos.

Ahora solo resta tratar el proyecto en la Cámara de Senadores y ser aprobado en la misma, para ser promulgado por el ejecutivo como ley.

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@CampaAbortoRos
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María del Carmen Sáenz

Soy periodista en la ciudad de Rosario, Santa Fe- Argentina.
Me gusta la fotografía y visibilizar lo que veo a mi alrededor.